sábado, 5 de septiembre de 2020

PAIS DE BANDERAS BLANCAS

 

PAIS DE BANDERAS BLANCAS

Con la Pandemia del Covid-19,  en las calles de la ciudad se puso de moda salir a agitar la Banderas Blancas, como una voz silenciosa para indicar que se pide  auxilio, porque simplemente una familia o una persona se quedó sin alimentos para sobrevivir; y ante la afirmación que  -son aprovechados y que algún fin político tendrán- ,   dando a entender que alguien invento ese creciente número de hogares y personas que emergieron Bandera Blanca en mano,  salieron de barrancos, asentamientos humanos, montañas, aldeas y barrios, pues vale la pena  enumerar las siguientes reflexiones:

·         Las Bandera Blancas llevan siglos de estar intencionadamente invisibilizadas e ignoradas en este país.  O ¿acaso no es suficiente evidencia nuestros deshonrosos campeonatos mundiales en Pobreza, Pobreza extrema, desnutrición infantil y muerte de niños por enfermedades diarreicas?

·         Las banderas Blancas han estado allí durante siglos,  maquilladas como  estampas  folclóricas y paisajes  fotoshopiados  para los catálogos del Turismo.

·         Las banderas Blancas en esta ocasión han ido apareciendo tímidamente, venciendo el sentimiento de humillación que significa declararse mendigo y que se está literalmente  muriendo de hambre; no por haragán ni aprovechado  como algunos   sentencian,  sino porque simplemente a pesar de sacrificios y penurias,  así se ha vivido siempre;  vida de subsistencia.

·         Las banderas blancas en esta ocasión afloran como una sórdida bofetada que nos recuerda que durante décadas la corrupción, el despilfarro y la ineptitud se ha robado el futuro de millones de niños a lo largo de la historia, que luego fueron  jóvenes, condenados  al matadero social y a la muerte como seres invisibles, y luego ancianos que frecuentemente se mueren en las  gélidas bancas de la sala de espera de hospitales nacionales, en un país que solo sabe depositarlos debajo de la alfombra de la historia, y luego usarlos de combustible  para seguir alimentando  el insaciable apetito de las chimeneas que generan abundante riqueza para  poquitos.

·         Las banderas blancas, son las mismas que los políticos piden relavar con cloro cada cuatro años, para salir a ondearlas famélicamente a favor de los que piden  el favor del voto y a cambio regalan una playera o un vaso de atol durante el mitin; pero que al encumbrarse en los puestos, suben los vidrios polarizados de la Suburban  blindada, cuando atraviesan esas barriadas de “chorreados  inmundos”

·         Las banderas blancas  emergerán hoy y seguirán emergiendo, recordando  que los presupuestos nacionales se fueron por la letrina de la corrupción en lugar de utilizarlos para eficientes sistemas  nacionales de salud, educación, seguridad y fuentes de trabajo.

Las banderas Blancas  en este país, son bofetada y escupida en la cara, son vergüenza nacional y son memoria ingrata. 

 

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